He probado ChatGPT, Copilot, Github Copilot, Perplexity y Claude: la verdad sobre la inteligencia artificial, sin humo
Durante los últimos años he probado la inteligencia artificial en situaciones reales y muy distintas entre sí. La he utilizado para preparar oposiciones, trabajar con documentación, crear y revisar código, investigar temas complejos y ordenar ideas que, de otra forma, habría tardado mucho más tiempo en estructurar.
No me he limitado a hacer unas cuantas preguntas a ChatGPT. He utilizado varias de las herramientas más conocidas, como ChatGPT, Perplexity, Microsoft Copilot y GitHub Copilot. También estoy probando Claude para conocer mejor sus capacidades, diferencias y limitaciones. Algunas son gratuitas y por otras pago una suscripción, porque ninguna es claramente la mejor para todo.
Además de utilizarlas como usuario, he estudiado cómo funcionan por dentro. Esto permite entender por qué pueden producir resultados sorprendentes y, al mismo tiempo, cometer errores que para una persona parecen absurdos. La inteligencia artificial actual no piensa ni comprende exactamente como nosotros, aunque en muchas ocasiones pueda parecerlo.
En este artículo voy a hablar como profesional del sector tecnológico, pero dirigiéndome al usuario medio. No hace falta saber programación, matemáticas ni informática avanzada para entender qué está ocurriendo. Mi intención es explicar de forma clara qué puede aportar realmente la inteligencia artificial, dónde se encuentra la verdadera revolución y en qué aspectos se está generando demasiado humo.
Porque alrededor de la IA conviven dos discursos extremos. Por un lado, quienes aseguran que dentro de muy poco sustituirá a casi todos los trabajadores y resolverá cualquier problema. Por otro, quienes piensan que solo es un buscador mejorado, una moda o una tecnología que terminará desinflándose.
Ninguna de esas dos visiones explica bien la realidad.
La inteligencia artificial sí supone una transformación profunda. Ya está cambiando la forma de buscar información, estudiar, programar, redactar, analizar documentos y realizar numerosas tareas profesionales. Pero también tiene limitaciones importantes, puede inventar información, necesita supervisión humana y no siempre produce mejores resultados que una herramienta tradicional.
Por eso, en las siguientes secciones voy a separar los hechos de las promesas, la revolución real de la especulación y las posibilidades actuales de las predicciones más exageradas. Sin defender una marca concreta, sin presentar la IA como una solución mágica y sin negar el enorme cambio tecnológico que ya está provocando.
Introduciendo las principales inteligencias artificiales del mercado
Aunque todas utilizan inteligencia artificial, no están pensadas exactamente para lo mismo. Algunas son asistentes generales, otras destacan en la búsqueda de información, la integración con herramientas de oficina o la programación.
ChatGPT
ChatGPT, desarrollado por OpenAI, es un asistente generalista. Puede ayudar a redactar, resumir, analizar documentos, organizar ideas, resolver dudas, crear código o trabajar con imágenes.
Su principal ventaja es la versatilidad. En mi caso, lo he utilizado para preparar oposiciones, trabajar, programar y estructurar ideas. Aun así, puede equivocarse o inventar información, por lo que conviene revisar sus respuestas.
Perplexity
Perplexity está especialmente orientado a buscar información en Internet y responder citando fuentes. En lugar de mostrar únicamente enlaces, intenta resumir la información encontrada.
Es útil para investigar temas actuales y localizar documentación rápidamente. Sin embargo, es importante comprobar que las fuentes citadas sean fiables y respalden realmente la respuesta.
Microsoft Copilot
Microsoft Copilot es una familia de asistentes integrados en el ecosistema de Microsoft. Puede utilizarse como asistente general y, según la versión contratada, dentro de herramientas como Word, Excel, PowerPoint, Outlook o Teams.
Su mayor ventaja es la integración con aplicaciones que muchas personas y empresas ya utilizan diariamente.
GitHub Copilot
GitHub Copilot está especializado en programación. Se integra en editores de código para completar funciones, explicar fragmentos, proponer cambios y ayudar a detectar o corregir errores.
Puede ahorrar bastante tiempo, pero el programador sigue siendo responsable de comprobar que el código generado sea correcto, seguro y adecuado.
Claude
Claude es el asistente desarrollado por Anthropic. Destaca especialmente por su capacidad para trabajar con textos extensos, analizar documentos y mantener conversaciones largas de forma ordenada.
También puede ayudar a redactar, resumir, programar y organizar información. Todavía estoy probándolo, por lo que más adelante podré comparar mejor sus ventajas y limitaciones frente a otras herramientas.
La revolución real de la inteligencia artificial
La inteligencia artificial está cambiando nuestra relación con la tecnología. Hasta ahora, para utilizar un programa era necesario aprender sus menús, opciones y comandos. Con estas nuevas herramientas podemos explicar directamente lo que necesitamos utilizando un lenguaje normal. La informática comienza así a adaptarse al usuario, en lugar de exigir siempre que sea el usuario quien se adapte a ella. Esto facilita tareas como resumir documentos, redactar textos, analizar información, aprender conceptos o generar código.
El cambio no consiste únicamente en hacer más rápido lo que ya hacíamos. La IA también permite realizar tareas que muchas personas no habrían sabido abordar por sí solas: preparar la estructura de un informe, comparar varias alternativas, comprender un documento técnico o transformar unas ideas desordenadas en un planteamiento coherente. No sustituye automáticamente al conocimiento ni a la experiencia, pero reduce considerablemente la barrera de entrada y puede actuar como un asistente disponible en casi cualquier momento.
Sin embargo, conviene utilizarla con precaución. Una inteligencia artificial puede equivocarse, inventar datos, citar fuentes que no existen, interpretar mal una petición o dar una respuesta muy convincente que sea completamente incorrecta. Tampoco debemos introducir información confidencial de nuestro trabajo ni confiarle decisiones médicas, legales o económicas sin comprobarlas mediante profesionales y fuentes fiables. La calidad de la respuesta depende del modelo, de la información disponible, de la pregunta realizada y del contexto que le proporcionemos.
Atención
También debemos tener cuidado al contarle cuestiones personales. Dependiendo de la plataforma, del tipo de cuenta y de la configuración elegida, las conversaciones podrían utilizarse para mejorar o entrenar futuros modelos.
Tu jamás has entrenado a la IA
Como usuario normal, no estás entrenando directamente a la inteligencia artificial mientras hablas con ella: sus conocimientos y su forma general de responder proceden de un entrenamiento realizado previamente por la empresa. Durante la conversación, el sistema utiliza lo que escribes, el historial disponible y, en algunos casos, funciones de memoria o personalización para adaptar sus respuestas. Por eso puede parecer que está aprendiendo de ti, aunque el modelo no esté modificando su entrenamiento en tiempo real. Si la empresa utiliza posteriormente algunas conversaciones para mejorar sus sistemas, ese proceso se realiza de manera separada y depende de sus políticas y controles de privacidad. Conviene revisar estas opciones antes de compartir información sensible.
Conclusión sobre como la IA afectará al trabajo tras usarla.
No creo que la inteligencia artificial vaya a sustituir por completo a los programadores, pero sí puede reducir el número necesario en muchas empresas, especialmente en las pequeñas. Seguirá haciendo falta una persona que sepa programar para revisar el código, corregir errores, comprobar su seguridad y adaptarlo a las necesidades reales del negocio. Sin embargo, una parte del código más sencillo y repetitivo ya no tendrá que escribirse completamente a mano: la máquina puede generar una primera versión y el profesional se encargará de revisarla y adaptarla.
Esto no es lo mismo que copiar y pegar código sin entenderlo. Utilizar bien estas herramientas exige saber qué pedir, evaluar el resultado y detectar cuándo se equivoca. Además, la IA reduce mucho la curva de aprendizaje: en determinados ámbitos, un programador junior podría aprender en un año lo que antes le habría llevado tres, porque puede recibir explicaciones inmediatas, ejemplos y acceso a documentación relevante. Por eso, cada vez será más importante no solo saber programar, sino también saber programar con inteligencia artificial.
Su utilidad tampoco se limita al desarrollo de software. En otros trabajos TIC, como la administración de sistemas, un especialista puede ahorrar mucho tiempo generando y revisando scripts. Yo mismo he comprobado esta diferencia en proyectos personales: tareas cuya primera plantilla podía llevarme un día entero han quedado preparadas en mucho menos tiempo, de manera que solo he tenido que adaptarlas. Cuando encontraba algo que no entendía, la IA no solo me lo explicaba, sino que también podía ayudarme a localizar la documentación original para comprobarlo.
También he sido testigo de como la IA, especialmente con perpléxity, me ha ahorrado horas y horas de no solo búsquedas en google de manuales y guías para cosas de mi día a día, sino también de entendimiento de los mismos. Perplexity me lo resumía e incluso me adaptada las soluciones a mis necesidades, sin decir demasiados detalles personales. Por ejemplo, decía que fallos tenía mi aire acondicionado y a parte de decirme como solucionarlos me sugería ideas para ahorrarme la factura de la luz tras describir solamente el tamaño de la habitación y de donde me venía la luz del sol.
Artesanos, no estáis a salvo.
Así que cuando dicen que los trabajos manuales no pueden ser reemplazados por la IA, se equivocan. No hablo por esos robots humanoides que han aparecido en la sede de tesla y tambien en varias empresas chinas. Hablo de algo más elemental, si la persona es algo habilidosa y arriesgada, podría arreglar con sus propias manos un grifo roto en vez de llamar a un fontanero o fontanera gracias que a partir de diversos manuales de internet, la IA sabiendo bien como verificar información de calidad, puede hacer un manual a la persona de como cambiar el grifo de agua de su casa sin llamar a un fontanero. Por supuesto, hablo de reparaciones algo más pequeñas.
Si esa persona ha aprendido un poco de albañilería, podría aprender a arreglar cosas más grandes en un tiempo mucho menor. Por tanto, queridos fontaneros, albañiles y todos los gremios que estais confiados, la IA ahora mismo os puede quitar tareas. Tenedlo en cuenta cuando no solo cuando aceptéis una reforma. También os sugiero que vuestros aprendices la usen para dudas concretas y así no os quita demasiado tiempo en cosas pequeñas, pero quitan bastante tiempo.